Qué enorme placer compartir con los agentes económicos y sociales de Ourense una jornada en la que reflexionar sobre el importante papel del voluntariado y la economía social para construir un mundo inclusivo. La cita convocada por Adido, asociación promotora de Aspamadis, pretendía analizar cuánto hemos avanzado, pero también lo mucho que queda por hacer.
Y quedó claro: debemos remar en la misma dirección instituciones, empresas, tercer sector y sociedad en general para garantizar a las personas con discapacidad su derecho a un trabajo digno y remunerado.
Gracias a la Fundación la Caixa por impulsar proyectos reales centrados en las personas, haciendo realidad la máxima de que solo es progreso si progresamos todos.
Gracias Mino Martínez, presidente de Cegasal y Foroesgal, por poner los puntos sobre las íes a la hora de diferenciar los CEE mercantiles de los de iniciativa social o de los centros ocupacionales, por dejar claro que los CEE de iniciativa social son empreas que no buscan beneficios económicos sino la inclusión de los colectivos vulnerables a través de su incorporación al mercado laboral y por insistir en la necesidad de estar alerta para que la ley se cumpla, porque la inclusión no es caridad, es un derecho.
Gracias Xan Xardón y Silvia Pereira Bartolomé por explicar el funcionamiento de los CEE promovidos por Aixiña y Adido. Ni fue ni es fácil, pero encuentros como el de ayer permiten divulgar y conocer la economía social, mover conciencias, crear alianzas y hablar de oportunidades laborales con la que desarrollar un proyecto de vida digno.
La inclusión no se construye sola sino aunando esfuerzos.
Por eso queremos mostrar nuestro más sincero agradecimiento a quienes nos acompañaron ayer y que en su día a día también trabajan para que mejoremos como sociedad. Santiago Álvarez González, director territorial de Política Social e Igualdade; Olga Santos Pereira y Concha López de la Confederación Empresarial de Ourense ; José Luis Parada de Alcer Ourense ; Mónica Limia Andrade de Discafis-Cogami y Ramón Pereira de Agrupación Miño.
Y como no, ahí estaban también los familiares que hace más de una década se embarcaron en nuestro proyecto asociativo y empresarial sin ánimo de lucro para conseguir a través del trabajo la inclusión de las personas con discapacidad intelectual.
Gracias por estar y formar parte de este necesario camino.
No es fácil, ya lo sabíamos.
Pero no vamos a parar hasta llegar a meta. Y aún no se divisa
